Especialistas de América Latina analizaron el funcionamiento de las oficinas presidenciales en seminario internacional de la Facultad

Para conocer las fortalezas y debilidades de la estructura y prácticas de trabajo de la dirección superior de los gobernantes, la Facultad de Ciencias Políticas y Administración Pública invitó a tres especialistas de la región a participar en el seminario internacional “Oficina del Gobernante y Capacidad de Gobierno: La Reforma Necesaria”.

Este se realizó el jueves 5 de mayo en el Auditorio 1 del Edificio Vicente Kovacevic II y contó con la presencia de autoridades, estudiantes y profesores de la Facultad, además de académicos de otras casas de estudios y público interesado en esta temática que intenta entregar herramientas a los asesores de los líderes, para fortalecer los procesos críticos de toma de decisiones en las Oficinas de Gobierno.

El análisis introductorio fue realizado por el decano Marco Moreno, quien –luego de mencionar que en la mayoría de los países de la región se observan serios problemas de diseño institucional y se aprecian especialmente débiles en sus capacidades– señaló que “el gobernante latinoamericano piensa que la cabeza está bien y lo que está mal y debe modernizarse son los pies del aparato público. La idea de la que parte el seminario que hoy inauguramos se opone y cuestiona esta creencia, y busca mostrar que los pies andan mal porque la cabeza esta menos preparada que los pies para cumplir sus funciones”. Sin embargo, estima que “el problema principal en mi opinión radica en la cabeza, en la dirección superior. Los pueblos solo fracasan cuando fracasan sus dirigentes”, dijo el decano.

Luego, el presidente de la Fundación de Ciencias y Métodos de Gobierno (CiGob) de Argentina, Luis Babino, efectuó la presentación “Oficinas de Gobierno para Enfrentar la Complejidad”, en la cual habló sobre la crisis de representación del sistema político y explicó que los nuevos escenarios que conlleva la globalización, la multiplicidad de actores, el incremento en la intensidad y velocidad que imponen las nuevas tecnologías y la capacidad de adaptación de los equipos, requieren también una mayor complejidad de respuesta. Citando a Carlos Matus, manifestó que “La complejidad e intensidad de los problemas sociales crece a paso acelerado, mientras la capacidad personal e institucional de gobierno está cada vez más distante de ese desafío”. Se refirió también a la trayectoria del proyecto ético-político, para lo cual la gestión de gobierno requiere de un centro de gestión estratégica capaz de manejar las crisis y anticiparse a ellas. Más adelante se explayó respecto de “la escucha inteligente” y su impacto en los desafíos para el sistema democrático en el siglo XXI.

Tras esta exposición, el presidente del Instituto Carlos Matus de Ciencias y Técnicas de Gobierno de Brasil, Ari Moura, presentó la ponencia “El desafío de gobernar en tiempos de Internet: nuevos diseños y nuevos sistemas para el gabinete de un dirigente”. A partir de la pregunta ¿cuáles son las ciencias y las técnicas de gobierno y cómo encajan en este momento?, Moura señaló que, si bien existen diferentes líneas para abordar la Teoría de la Acción, esta se desarrolla desde dos visiones articuladas: la Teoría de las Situaciones y la de las Estrategias Políticas, mismas que hoy están integradas en lo que conocemos como la Teoría del Juego Social. Describió que esta teoría es la fuerza que motiva la obra de Matus y la base de lo que llamó Ciencias y Técnicas de Gobierno.

Enfocó su presentación en el uso de las tecnologías para dar solución a los problemas de gobernar y se detuvo a analizar el procesamiento tecnopolítico de la información, no como una herramienta de software, sino más bien en los que se hace con la información que se obtiene a partir de estas herramientas y cómo un líder puede hacer un buen uso de éstas. “Las herramientas informáticas en sí mismas no son suficientes para generar el conocimiento y la información para la toma de decisiones: se necesita una fuerte capacidad de procesar los resultados”, enfatizó. Luego, se refirió a la necesidad de que la modernización del Estado debe comenzar en la cabeza de las instituciones, ya que “toda mejora parcial diluye si no hay una mejora en el sistema en su conjunto”.

Moura aclaró que el mundo virtual no permite la inercia y que la web no es un lugar idílico, pero es un nuevo “continente”, hasta ahora sin explotar, en la que millones de conquistadores luchan para difundir sus propuestas. “Nadie hereda las propiedades en la web, nadie gana poder si no llega a ser el mejor y el más económico, el más adaptado a las necesidades de los usuarios. La tentación por el monopolio todavía existe, pero hay mucha más información y herramientas para prevenir la consolidación de poderes. Hay una gran dispersión de energía y eso es bueno para el juego social, pues tiene más jugadores, lo que también trae el riesgo de ser más compleja y menos del autoritaria”, concluyó.

Finalmente, el presidente del Consejo Chileno de Prospectiva y Estrategia, Sergio Bitar, expuso sobre tendencias globales y la prospectiva en Chile. Desde la idea base que la exploración de escenarios futuros es esencial para definir rumbos y estrategias, explicó que gobernar es una tarea cada vez más compleja ya que la velocidad de los cambios alcanza ritmos difíciles de anticipar y las sociedades se vuelven más activas. Recalcó sobre lo dicho por los expositores anteriores sobre las transformaciones tecnológicas, a lo cual agregó las demográficas, el cambio climático, la urbanización, la expansión de las clases medias emergentes y el desplazamiento de poder hacia lugares como Asia, todos fenómenos que saltan a la vista, pero son difíciles de interconectar y anticipar.

Mencionó que países desarrollados y algunos emergentes otorgan alta prioridad a los estudios de prospectiva, a fin de anticipar oportunidades y prevenir riesgos. Y explicó que, en este campo, nuestro país presenta retraso, aunque se han impulsado iniciativas para ir reduciendo la brecha existente como la Comisión Futuro del Senado. También comentó que en el Ejecutivo se preparan propuestas de largo plazo en diversos sectores y señaló que sobre la base de estos trabajos es posible y necesario articular una visión de conjunto, integral, que recoja además la réflex de las regiones.

Luego de su diagnóstico aclaró que es evidente la necesidad de contar con equipos que asuman algunas iniciativas como: realizar y difundir estudios que contribuyan a sembrar ideas de futuro, capacitar a un grupo importante de funcionarios en metodologías de prospectiva y elaboración de programas estratégicos. También se debe impulsar estudios regionales de prospectiva y estrategias de desarrollo, en colaboración con las universidades regionales y los gobiernos regionales, junto con contribuir a la preparación de un repositorio de estudios de largo plazo realizados en Chile en los últimos 20 o más años, manteniéndolo al día con las nuevas publicaciones. Finalmente, destacó que se debe apoyar iniciativas de la sociedad civil, donde se reúnan a chilenos que están trabajando o interesados en temas de futuro de largo plazo y que permita desarrollar el pensamiento y reflexión de largo plazo.