El tirón de orejas de Bachelet a sus ministros

Inicia el tercer año de gobierno y la presidenta Michelle Bachelet lideró el primer consejo de gabinete desde la cuenta pública del 21 de mayo. El discurso fue criticado por ambos sectores y, en paralelo, marcado por las protestas violentas en Valparaíso, a pocas cuadras del Congreso Nacional.

Las críticas se centraron en la falta de anuncio de las reformas y que se centró en el conteo de avances de la actual gestión.

Fue el ministro vocero de gobierno Marcelo Díaz quien habló con la prensa y transparentó el contenido del encuentro. “La Presidenta nos pidió poner énfasis en la ejecución prolija y rigurosa de esas tareas en cada uno de los sectores, de cumplir con los compromisos, de concretar las construcciones, entrega de beneficios, iniciativas legislativas asociadas a cada uno de los ministerios”.

“También nos pidió a todos que la mirada de productividad, la mirada de fomento al crecimiento económico y el empleo no es sólo una tarea del comité económico sino que del conjunto del gobierno y por lo tanto nos compromete a todos, es una mirada central”, agregó Díaz.

El tirón de oreja

Para los expertos, el mensaje, en imagen simple, se puede leer entre líneas y entender como un llamado de atención de la mandataria a sus ministros. Consideran que es un golpe en la mesa y convocatoria al alineamiento, pensando en el entrabamiento de las reformas del programa del actual gobierno.

Para el decano de la Facultad de Ciencias Políticas y Administración Pública de la Universidad Central, Marco Moreno, la obra gruesa está lista y diseñada, pero que “la crítica va en los detalles, las terminaciones. La pregunta es si necesitas otros maestros o albañiles. Quizá los que tiene ahora la presidenta no sirven para esas pegas”, teorizando sobre un posible cambio de gabinete.

“La gente está esperando resultados en lo que incumbe a un gobierno. Lo que hemos visto en dos años de gobierno bacheletista es justamente un déficit de ello. Tenemos reformas importantes que han pasado no exentas de dificultad, pero están fallando la implementación, el delivery, la entrega, y eso es un problema de gestión política”, agregó.

Sobre quienes serían los ministros que arriesgarían un cambio, Moreno apuntó a Interior, “necesitas mejorar las relaciones políticas, darles mayor conducción al gobierno y no puede ocurrir, porque el ministro está ido hace bastante tiempo.

Quién se va, quién se queda

El cientista político Pablo Lira coincidió con el diagnóstico y consideró que este es el momento para un cambio de gabinete, argumentando que las cifras de aprobación de las encuestas demuestran un desgaste del equipo ministerial, sobre todo para sacar adelante las reformas.

Lira comentó que “en general, después del mensaje presidencial del 21 de mayo queda la sensación de que la obra gruesa del gobierno está en veremos, porque hoy vemos cómo los estudiantes han vuelto a tomarse los colegios. La reforma educacional vuelve a estar cuestionada y eso vuelve a golpear la aprobación y credibilidad del gobierno”.

“Las cifras de la Cadem son lapidarias, la aprobación del gobierno y principalmente del gabinete es bajísima. Entonces, es de preguntarse si es el momento de realizar un cambio de gabinete, es el momento oportuno y es una de las señales”, agregó.

El analista consideró que son los ministerios del Trabajo y de Justicia los que debieran tener un cambio, considerando las últimas polémicas. Además, advirtió que en Educación no podría haber modificaciones, puesto que sería un daño a la misma administración en medio del camino por sacar adelante la reforma educacional.

Fuente: www.cambio21.cl