¿Voto voluntario u obligatorio? La representatividad en tela de juicio para las próximas elecciones

Las elecciones se encuentran a la vuelta de la esquina; las municipales el 2016 y las presidenciales y parlamentarias el 2017. Sin embargo, los más grandes temores circulan entre los políticos a raíz de sus premoniciones sobre la cantidad de votantes.

Considerando las cifras que arrojaron las pasadas presidenciales, los números que se manejan en los diferentes conglomerados no resultan ser muy optimistas.

Por lo mismo, ha comenzado a circular una propuesta, la que de momento no cuenta con el completo apoyo ciudadano: volver al voto obligatorio.

Soledad Alvear, a la vanguardia
Aludiendo a un “mínimo compromiso con el país”, la ex senadora DC, Soledad Alvear, hizo un llamado a adherir a una “campaña nacional por el voto obligatorio”, iniciativa que busca restablecer la obligación de votar para aumentar así la participación electoral.

Mediante una columna publicada en La Tercera, Alvear propone una reforma constitucional para dicho fin y agrega que “para que esta reforma esté a salvo de cualquier suspicacia respecto a una definición electoral de este año y el próximo, propongo que esta reforma incluya una disposición transitoria que señale que la misma entrará en vigor sólo con ocasión de las elecciones municipales del año 2020″.

Dentro de las implicancias de poner en marcha esta medida, la ex ministra de Relaciones Exteriores propone además educación cívica, propuestas programáticas a los candidatos y facilidades para el traslado a los lugares de votación mediante transporte gratuito, entre otras cosas.

Alvear argumenta que “no resulta congruente que una persona demande al Estado una serie de acciones destinadas a satisfacer sus necesidades individuales o de su colectividad y al mismo tiempo no participe en los actos electorales. Si el elector no se siente interpretado por ninguna de las opciones que se presentan podrá votar en blanco o anular su voto, pero no puede restarse a participar. Es un mínimo de compromiso con el país”, concluyó.

¿Servirá de algo este cambio?
Consultado el analista político Guillermo Holzmann sobre un posible cambio en las obligaciones electorales, fue categórico.

“En mi opinión el paso al voto obligatorio no cambiará la actualidad ciudadana. Cuando estaba el voto obligatorio, los niveles de abstención fueron subiendo de manera paulatina tras cada votación. El punto es que actualmente nos encontramos en un nivel de preocupación, y francamente el voto obligatorio no se aprecia como la solución a esta situación”, explica.

Al ser consultado sobre si la modificación sirve como solución a la crisis de los políticos, el analista explica. “La verdad es que no. Tomando en consideración el tiempo en que nos desenvolvemos, y viendo a los principales afectados, los llamados millennials, que son aquellos jóvenes menores de 25 años, y que son los que principalmente no van a votar, sucedería un gran problema. Podría ser tomado como una falta de respeto a las libertades que ellos tienen”.

Finalmente, sobre qué deberían hacer los políticos para atraer a los votantes, Holzmann recuenta. “Buenas ideas, con sentido común, que sean convocantes y que le digan algo a las personas respecto de las incertidumbres que tendrán en el futuro. Esto no se trata de tener gente joven, sino que de tener buenas ideas. Podemos ver el caso de Sanders en Estados Unidos o el de Mujica en Uruguay, que se trata de personas por sobre los 70 años, por tanto no se trata de personas jóvenes, sino que se refiere a un tema basado en ideas y no generacional”.

Por su parte, la mirada de Marco Moreno, decano de la Facultad de Ciencias Políticas y Administración Pública de la Universidad Central, es algo más propositiva.

“Considero que estamos observando, incluso desde antes que se instalara el voto voluntario, un vaciamiento de la política. Y este vaciamiento trae un problema relevante, que es generar un electorado desestructurado. Un electorado más volátil, por lo que las personas sentirán menos interés en ir a votar, salvo aquellos que sí tienen un nivel mayor de compromiso con la política. Para evitar ese vaciamiento de la política es necesario que la ciudadanía participe mediante las votaciones y con la concurrencia a votar, situación que el voto voluntario no trae”, explica.

“Los ciudadanos ven que no se juega nada importante en las elecciones, que no hay nada relevante. El individualismo de las personas y de la sociedad ha llevado a que la mayoría piense que la solución de sus problemas no está en lo que hacen los políticos. Por lo tanto, mejorar la participación requiere un cambio en las formas, en las prácticas y en las instituciones políticas actuales”, comenta el analista.

“El voto obligatorio es el camino más efectivo para que los ciudadanos puedan pronunciarse sobre la manera en que los políticos están ejerciendo su labor. Hasta ahora no existen otros mecanismos de democracia deliberativa que generen mejores resultados. Lo más efectivo es la democracia representativa, por tanto, los ciudadanos deben estar dispuestos a cobrar a sus parlamentarios en el momento de las elecciones”, analiza el cientista.

Fuente: www.cambio21.cl