La estrategia de RD: Provocar un nuevo “cisma” en la izquierda

La salida de los asesores del Ministerio de Educación vinculados a Revolución Democrática, Miguel Crispi y Gonzalo Muñoz, no solo provocó incomodidad en el gobierno por la señal que su renuncia significa para una cada vez más cuestionada reforma a la educación, sino que también por los efectos políticos que tiene ese hecho.

Ambos personeros dejaron sus funciones en la cartera ministerial días después de que Revolución Democrática anunciara la presentación ante el Servicio Electoral, de las firmas para constituirse en partido político en cinco regiones (Antofagasta, Atacama, Coquimbo, Metropolitana y Aysén).

Así, el gobierno entendió que la renuncia de los dos asesores del Mineduc supone una estrategia política de la entidad formada por Giorgio Jackson para reforzar esta nueva etapa, considerando que el diputado anunció que competirán en las próximas elecciones municipales enfrentando a la Nueva Mayoría.

Esto levantó críticas de algunos personeros ligados al oficialismo, como el abogado Jorge Navarrete, quien señaló que “más que jóvenes revolucionarios estamos en presencia de viejos conservadores a ratos, un nuevo estilo con viejas herramientas”, agregando que “se retiraron cuando las firmas estaban conseguidas. Presentar esto como una suerte de gesto heroico, un salto al vacío, de abandono al poder, es una comedia”.

Pero la polémica no quedo solo ahí, porque posterior a la salida de ambos personeros de Revolución Democrática, en la entidad se encargaron de tirar más fuego a la hoguera y echaron a correr la posibilidad de que Miguel Crispi postule como candidato a alcalde por Santiago.

En el actual escenario, donde la alcaldesa PPD, Carolina Toha, está fuertemente cuestionada tanto por su gestión al mando del municipio, como por el reconocimiento de que el partido recibió financiamiento de Soquimich cuando la edil era presidenta de la colectividad, la irrupción de un competidor por fuera del bloque incrementa el riesgo de que el oficialismo pierda este municipio emblemático a manos de Chile Vamos.

El cuadro se podría complicar incluso más si es que Revolución Democrática decide llevar postulantes a alcalde en otras comunas en las que el pacto de gobierno está debilitado, como es el caso de Providencia. En La Moneda tomaron nota de esta situación, y es por eso que se lanzó una ofensiva, por ejemplo, para respaldar a Tohá en Santiago, pese a la incómoda posición en la que quedó tras conocerse los vínculos del PPD con la minera no metálica.

En el oficialismo afirman que no están en condiciones de ceder un centímetro en el caso de Santiago, por el peligro que implica el mal momento por el que atraviesa la actual alcaldesa. Por lo mismo, se están buscando fórmulas para apuntalar esta y otras comunas como La Reina y Maipú, donde las actuales cartas de la Nueva Mayoría también están debilitadas.

La ofensiva de Revolución Democrática de instalarse como una alternativa real al pacto oficialista en la centroizquierda va un paso más allá, y están evaluando conformar un frente amplio con otras agrupaciones de izquierda extra oficialismo, situación que amenaza con provocar un nuevo cisma en ese sector político.

Una de las opciones que barajan en la agrupación de Giorgio Jackson es buscar una posible alianza con el PRO de Marco Enríquez, luego que la Nueva Mayoría desechara la opción de que ese partido se incorpore al conglomerado oficialista. La otra alternativa es convocar también a la Izquierda Autónoma de Gabriel Boric.

Uno de los inconvenientes que presenta esta estrategia es que se trata de entidades que se disputan el mismo electorado, y que por lo tanto requieren diferenciarse, lo cual no sería posible dentro de un mismo pacto, ya que el discurso de las tres agrupaciones es muy similar. Además, la entidad encabezada por el diputado Boric vive su propia crisis interna al haber divisiones entre sus miembros fundadores respecto al rumbo que debe seguir el movimiento.

No obstante, este aparente nuevo reacomodo de placas tectónicas en la izquierda no es un episodio nuevo, ya que históricamente se han registrado importantes “cismas” que terminan fragmentando al sector, siendo el Partido Socialista la colectividad con recurrentes quiebres internos.

De hecho, la primera división relevante de esta tienda política se dio a fines de la década del 30, tras la elección de Pedro Aguirre Cerda de la mano del Frente Popular, cuando militantes disconformes rechazaron formar parte del gobierno del presidente radical. A partir de este hecho nace el Partido Socialista de los Trabajadores, que luego trasladó al grueso de sus integrantes al Partido Comunista.

Riesgo electoral limitado

En cuanto a los riesgos electorales inmediatos que enfrenta la Nueva Mayoría por la escisión de Revolución Democrática, para el decano de la Facultad de  Ciencias Políticas y Administración Pública de la Universidad CentralMarco Moreno, en un contexto de elecciones con un fuerte componente local -como sería el caso de las municipalidades- el efecto electoral de Revolución Democrática tendrá un menor impacto.

Según su opinión, lo anterior se explica “porque además de ser un partido de reciente data, su desarrollo fundamentalmente es mediático y de nicho. El perfil de sus electores es gente joven, con mayores niveles de educación y altamente expuestos a los medios digitales y redes sociales. Tienen menos disposición a participar en los procesos formales de la democracia lo que podría expresarse en una menor asistencia a votar en este tipo de elecciones”.

Desde este punto de vista, Moreno afirma que la amenaza para liderazgos probados y con despliegue en un territorio, como sería el caso de Carolina Tohá, no debieran erosionar de manera significativa el apoyo electoral de la alcaldesa.

“En elecciones de este tipo, los electores tienden a valorar la experiencia y capacidad de los candidatos. Solo si el candidato de Revolución Democrática politiza la elección y desarrolla una campaña con una fuerte crítica a las malas practica en política, podría mejorar su performance ante la alcaldesa”.

El experto agrega que Tohá contará con el apoyo de toda la Nueva Mayoría, el despliegue de militantes en el territorio de Santiago, y que el oficialismo buscará además -mediante la reelección de la edil- asestarle una derrota política a Jackson por el oportunismo de sus acciones y la de su colectividad.

En este sentido, lo que más molesta en el gobierno es que sienten que Giorgio Jackson usó a la Nueva Mayoría para llegar al Congreso, y desde ahí construir su plataforma política, para una vez logrado ese objetivo, retirarse y ahora competirles electoralmente.

En palacio seguirán monitoreando los próximos pasos de la agrupación, especialmente frente a la eventual posibilidad de que presenten candidatos a alcalde en otras comunas emblemáticas, frente a lo cual en Chile Vamos también están muy expectantes.

Fuente: http://elmuro.cl/